Director: David Fincher Género: Citizen Zuckerberg
La vida antes y después de Facebook. Existía un tiempo en el que los seres humanos teníamos relaciones que a lo largo de la vida se iban diluyendo, dentro de un círculo de experiencias marcadas dentro de nuestra vida diaria: conocíamos personas, formaban parte de nuestro crecimiento y después se iban. Entonces llegó Facebook, y ya nada fue igual. La popular red social ha calado hondo dentro de un mundo cada vez más globalizado. Las posibilidades de relación interpersonal por este medio sorprenden, desde el más profundo ocio hasta la movilidad social, Facebook nos mantiene conectados a cientos de kilómetros, y nuestros mensajes llegan, aún después de muertos.
Cuando se anunció que iba a salir The Social Network muchos nos preguntamos si ¿Facebook merecía su película?, al parecer David Fincher lo creyó así. Después de crear algunas maravillas psicológicas como Fight Club y Seven, o la emotiva The Curious Case of Benjamin Button, puede resultar extraño que Fincher se haya inclinado por hacer una película sobre las personas que crearon esta gigantesca red social. Pero esto es sólo en apariencia, Fincher no buscaba con esta cinta crear una biopic, él quería contar una violenta historia posmoderna de ambición y traición, un relato que llevara implícita la venganza de los nerds, de los chicos perdedores del ordenador, esos que relacionaron al mundo sin siquiera poder relacionarse unos con otros.
Basada en el libro Multimillonarios por accidente: La fundación de Facebook, una historia de sexo, dinero, genio y traición, del escritor estadounidense Ben Mezrich, The Social Network es una película que cuenta en forma de encrucijada la relación de Mark Zuckerberg (Jesse Eisenberg) y Eduardo Saverin (Andrew Garfield) tras crear una de las empresas virtuales más cotizadas del momento: Facebook. El dinero corrompe, eso ya lo sabemos, pero la posibilidad de poseer recursos casi ilimitados, que ningún universitario (aunque sea de Hardvard) pudiera soñar jamás es el móvil de la traición desmedida, el engaño, el azar, y sobre todo, la soledad. El director y los protagonistas nos jalan dentro del agujero yuppie, drenan nuestros sentidos en un ejercicio de reflexión profunda: si la lucha por crear la red social perfecta, si el buscar unir al mundo dentro de la Internet ¿vale tanto como para destruir nuestras relaciones más íntimas?
Calificación: 4 monchies de 5. Etiquetas: book |